Chicles con disruptores endocrinos

Chicles con disruptores endocrinos

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Tres de cada cuatro chicles infantiles contienen sustancias tóxicas que alteran el sistema endocrino, según un estudio de THINK Chemicals, el Consejo de Consumo Danés.

Tras analizar 157 marcas de chicles infantiles, el estudio ha encontrado que 2 de cada 3 contenían los contaminantes hormonales E320 y E321.

Y no sólo eso, sino que parece que cada año que se ha realizado el análisis, los resultados has sido peores.

Las dos sustancias tóxicas en las que se centra este estudio son el E320 (o BHA) y E321 (o BHT), dos antioxidantes alimentarios artificiales.

Estos compuestos, procedentes del petróleo, están presentes en numerosos productos alimentarios.

E320 o BHA

El BHA (butilhidroxianisol o E320) es un antioxidante muy utilizado en la industria alimentaria para preservar patatas fritas, carnes o alimentos con grasa. No sólo se encuentra en la comida, también estamos expuestos en cosméticos y plásticos.

Según el estudio del Dr. Nicolás Olea, Catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Granada, el BHA es un estrógeno ambiental. Es decir, es un contaminante hormonal que, al tener estructura química semejante a los estrógenos naturales, mimetiza la acción de estas hormonas, alterando el funcionamiento del sistema endocrino. Diversos estudios han evidenciado efectos como pérdida de fertilidad, cambios en el desarrollo, daños a la tiroides o mutaciones. Además es una sustancia sospechosa de causar cáncer.

Por todas estas razones, el E320 está incluido dentro de la lista europea de sustancias sospechosas de ser contaminantes hormonales o disruptores endocrinos (EDC). La Unión Europea regula una cantidad diaria de BHA que aconseja no superar, pero no lo ha prohibido a pesar de que algunos países, como Australia o Japón, sí lo han eliminado de productos infantiles.

E321 o BHT

El BHT (Butilhidroxitolueno, Butilfenol o E321) es otro aditivo alimentario utilizado para prevenir la oxidación de grasas, especialmente en aquellos alimentos que tienen que soportar altas temperaturas (fritos u horneados). Se utiliza en bebidas lácteas, cereales y galletas para el desayuno pero también en cosmética, investigación médica y productos del hogar. Existe evidencia de que el E321 es otro contaminante hormonal que inhibe el desarrollo de los testículos.

Estos son sólo dos de los aditivos tóxicos que habitualmente se encuentran en nuestra comida, pero hay muchos más.

No debemos olvidar que los contaminantes hormonales actúan a muy bajas concentraciones (lo mismo que las hormonas) y el efecto sumado de todos los contaminantes que recibimos de las innumerables fuentes que nos rodean (comida, envases, plástico, cosméticos…) es aún desconocido.

Nuestros chicles también contienen estos tóxicos

Si sueles masticar chicles, te retamos a mirar los ingredientes… ¿aparecen el BHA (E320) o el BHT (E321) entre ellos?

Hemos revisado chicles de marcas conocidas y en todos ellos hemos encontrado alguno de estos dos aditivos disruptores endocrinos.

Por ejemplo, la marca Trident con tiene E321:

chicle con disruptor endocrino

Ejemplo de chicle de venta en España con E321, un disruptor endocrino.

Si encuentras alguna marca que no contenga ni BHA ni BHT, te animamos a enviar una foto de los ingredientes, para recomendarla a otras lectoras. 

Recomendamos evitar el consumo de chicles (y cualquier alimento) que contengan estos u otras sustancias que pueden causar daño, como el aspartamo o el sorbitol.

Seguiremos exigiendo a las autoridades europeas que retiren de nuestros alimentos sustancias que se han demostrado que son tóxicas para nuestra salud.

2 Comentarios

  1. Elisabet 8 Septiembre, 2015 en 12:08 pm - Responder

    Reblogueó esto en elisabetdume.

  2. […] BHT o Butilhidroxitolueno, un antioxidante. Esta sustancia también es ingrediente alimentario, como vimos en un post anterior. […]

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