Una empresa española soluciona el problema de las bolsas de palomitas contaminantes

Una empresa española soluciona el problema de las bolsas de palomitas contaminantes

Imagen: thecontrail.com

Imagen: thecontrail.com

Hace unos meses, COOP, la mayor cadena de supermercados de Dinamarca, tomó una decisión valiente: retiró todas las palomitas de maíz de sus 1.200 tiendas debido a que no existían bolsas de palomitas para microondas sin sustancias fluoradas tóxicas. Ahora, gracias a una empresa española llamada Liven, que ha creado una bolsa para palomitas sin contaminantes hormonales, COOP puede volver a vender este producto.

Sustancias fluoradas

Las sustancias fluoradas son impermeables a la grasa y hacen que los envases soporten el calor del microondas. Pero numerosos estudios demuestran que son contaminantes hormonales EDCs, sospechosos de reducir la fertilidad, causar abortos involuntarios y dañar al sistema inmune, entre otros daños. Además, son sustancias extremadamente persistentes y se acumulan en seres humanos y animales. Como podéis ver en un post anterior, se han encontrado en la sangre de osos polares (ver post).

Los fluorados más habituales son el PFOS y el PFOA, que dada su peligrosidad, se han ido sustituyendo por otros como el PFAS o el PFAC y se encuentran en productos de uso diario, como el teflón de las sartenes, la ropa “waterproof” y los envases alimentarios de papel y cartón que deben soportar altas temperaturas, como bolsas de palomitas o cajas de pizzas.

El uso de estas sustancias fluoradas está permitido por la legislación europea a pesar de los numerosos estudios que demuestran que puede existir peligro para la salud humana y el medio ambiente.

La docena sucia

La cadena COOP ha iniciado una estrategia de protección a sus consumidores: ha identificado doce grupos de sustancias a los que ha llamado “La docena sucia” porque existen suficientes evidencias científicas sobre los daños que pueden causar, a pesar de ser sustancias legales. Y piensan eliminarlas de sus tiendas para el 2017.

Según Louisa Raith Sørensen, de Coop Denmark

“Mucha gente cree que todo lo que es legal es seguro. Nosotros no estamos de acuerdo. Desde que vemos que los científicos están preocupados hasta que se legisla pueden pasar de 5 a 10 años. Por lo tanto, algo que se consideraba seguro hace 10 años, ahora puede estar prohibido.”

La “Docena sucia” incluye muchas de las sustancias sobre las que alertamos en nuestra campaña: el Bisfenol A, los compuestos fluorados, componentes de cosméticos sospechosos de dañar el sistema endocrino, PVC, ftalatos, los químicos de los textiles, triclosán, productos de limpieza con cloro, pesticidas y detergentes contaminantes. También incluyen las sustancias consideradas de “alta preocupación” por la Agencia Química Europea y ciertas fragancias y alérgenos.

La salud como estrategia de negocio

La estrategia de COOP de adelantarse a la ley y eliminar los productos potencialmente tóxicos es rentable ya que le está generando una imagen de confianza frente a los consumidores y le permite adelantarse a la competencia si los productos químicos son prohibidos en el futuro.

Pero, además de eso, está motivando la innovación de nuevos productos sin contaminantes que pueden sustituir a los tóxicos, Este es un gran ejemplo de cómo se puede cambiar la situación actual de contaminación de productos de uso diario. ¿Qué pasaría si más supermercados siguieran el ejemplo?

2017-03-30T08:25:03+00:00 4/11/2015|Alimentos, Compuestos perfluorados, Envases|1 comentario

Un comentario

  1. Carlos Sanz 6 noviembre, 2015 en 9:16 am - Responder

    Muchas gracias por compartir esta información. Está claro que existe una gran distancia entre ciertos países y España en cuanto al abordaje del problema de los contaminantes hormonales. Ruego a nuestros gobernantes y empresarios que tomen como ejemplo este caso y apuesten por productos no tóxicos. Su prestigio y nuestra salud está en juego.

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