La prohibición de contaminantes hormonales nos ahorraría más de 150.000 millones de euros al año

La prohibición de contaminantes hormonales nos ahorraría más de 150.000 millones de euros al año

Estudio "El coste sanitario en la UE"HEAL

Estudio “El coste sanitario en la UE” HEAL

Una de las estrategias más efectivas de las empresas químicas y de pesticidas (Bayer, Syngenta o Monsanto) para evitar la prohibición en Europa de los contaminantes hormonales, ha sido amenazar a la Comisión con las cifras de pérdidas inabordables que, según ellos, supondrá la eliminación de estos tóxicos de sus productos.

Pero lo que no dicen estas multinacionales es que la presencia ubicua de EDCs en alimentos, juguetes, envases o cosméticos también supone un coste para la sociedad, en cuanto a presupuesto de sanidad destinado al cuidado de las enfermedades derivadas de la exposición a contaminantes hormonales.

La prevención de la exposición a contaminantes hormonales ahorraría más de 150.000 millones de euros anuales a Europa. 

En concreto, son 157.000 millones los euros que, año tras año, Europa está destinando al cuidado de las enfermedades y trastornos derivados de la exposición a contaminantes hormonales (o EDC). Esta cantidad sería la cifra más conservadora del estudio, que estima que el coste anual podría llegar hasta los 270.000 millones de euros anuales.

El análisis, dirigido por Leo Trasande, Profesor de Pediatría, Medicina Medioambiental y Salud Pública en la Universidad de Nueva York, y realizado por un panel de expertos en contaminantes hormonales, calcula los costes directos de hospitalización, servicios médicos, cuidados y otros gastos médicos, divididos en varias áreas: neurodesarrollo, desórdenes en la reproducción masculina, obesidad y diabetes . Además, calcularon los costes indirectos, como la pérdida de productividad laboral, la muerte prematura y la discapacidad.

En el mismo estudio informan de que esto sería sólo la punta del iceberg, porque sólo tienen en cuenta los costes del 5% de los posibles disruptores endocrinos con mayor probabilidad de causar efectos adversos.

Sin olvidar que, por encima de cualquier coste, estamos hablando del sufrimiento de personas aquejadas de enfermedades como cáncer de mama, de próstata, de tiroides, diabetes o problemas reproductivos, que más de 1.300 estudios relacionan con la exposición a EDC, según la Sociedad Internacional de Endocrinología.

La Comisión Europea presentará mañana a votación en el Comité de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (ScoPAFF), su nueva propuesta de definición de los contaminantes hormonales. Esta propuesta ha sido duramente criticada por científicos, endocrinólogos y ONGs, que consideran que es una definición que no protegerá la salud, ya que no prohibirá casi ninguno de los disruptores endocrinos presentes en plaguicidas y biocidas. Por extensión, tampoco servirá para regular los disruptores endocrinos que se encuentran en materiales regidos por otras normativas, como la de juguetes, envases alimentarios o material médico, que se basarán en la definición elegida para los plaguicidas.

Mañana, España debe oponerse a esta propuesta para proteger nuestras salud y la de nuestros ecosistemas.

Tú también puedes mostrar tu oposición y preocupación firmando a través de la siguiente campaña, ¡ya llevamos más de 220.000 firmas!

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sumofus

2017-03-28T13:41:30+00:00 16/11/2016|Investigación|Sin comentarios

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