Desde ayer, gracias a la entrada en vigor del Real Decreto 293/2018, se cobrarán las bolsas de plástico ligeras pero deberemos esperar hasta 2021 para que se prohiban todos los tipos de bolsas de plástico.

Puedes adelantarte y dejar de lado las bolsas. Para animar a los más rezagados, esta semana se celebra la «semana sin bolsas de plástico«.

Cambia las bolsas de plástico por otras reutilizables y comparte tu experiencia en redes sociales con el hashtag #YoUsoMiBolsa. E igualmente, si ya haces la compra sin bolsa de plástico desde hace tiempo, deja una foto en redes con el mismo hashtag.

#YoUsoMiBolsa. Todas debemos ser parte del cambio necesario para frenar la contaminación por plásticos.

Nueva normativa sobre bolsas

Cada año, hasta 12 millones de toneladas de plásticos llegan a los mares y océanos. Los plásticos y sus componentes, muchos de ellos disruptores endocrinos, afectan gravemente a la fauna marina y llegan hasta el ser humano a través del pescado que comemos.

La gravedad de la situación obligó a Europa a pedir en su legislación  que los países miembros redujeran el consumo de bolsas de plástico.

En respuesta al mandato europeo, este 1 de julio entró en vigor en España el Real Decreto 293/2018 para la reducción de bolsas de plástico.

Los principales cambios que observaremos los consumidores serán que a partir de hoy, se cobrarán todas las bolsas ligeras (entre 50 y 15 micras). Pero deberemos esperar hasta el 2021 para que todas las bolsas, las ligeras y las muy ligeras (menos de 15 micras) sean finalmente prohibidas.

Problemas de esta normativa

Para las organizaciones ecologistas, las medidas que plantea esta normativa son insuficientes para terminar con la contaminación actual de lo ecosistemas y alimentos.

En primer lugar, se aplica únicamente a las bolsas compuestas 100 % por plástico. En segundo lugar, lo que propone es su sustitución por bolsas compostables.

Pero las bolsas consideradas «compostables» por la normativa europea también pueden contener plástico y solo se degradan bajo condiciones industriales o de laboratorio muy concretas. Es decir, tardarán décadas en desaparecer por completo si llegan a la naturaleza y seguirán fragmentándose en microplásticos y afectando a la vida marina.

El decreto no se atreve a tomar la auténtica solución: la eliminación completa y definitiva de cualquier tipo de bolsa de plástico de un solo uso.

Acción #YoUsoMiBolsa

Lo que el gobierno no se atreve a aprobar puede conseguirse mediante un movimiento social.

Esto, al menos, consideran las entidades Amigos de la Tierra, CECU, Desnuda la Fruta, Fundació Deixalles, Greenpeace, Orgranico, NastidePlastic, Red Ecofeminista, Asociación Residuo Cero Región de Murcia, Retorna, Surfrider España y Vivir Sin Plásticos que se unen para pedir a la ciudadanía y a los establecimientos que vayan más allá del Real Decreto.