Con motivo de la pandemia de la COVID-19, sabemos que una de las principales causas de la propagación de enfermedades infeccionas es la pérdida de la biodiversidad. Y en esta desaparición de cientos de especies al día, la acción humana tiene mucha responsabilidad. También el uso de pesticidas en agricultura.

La biodiversidad nos protege de enfermedades infecciosas porque la existencia de una gran diversidad de especies que actúan como huésped limita la transmisión de enfermedades como el coronavirus, el ébola o enfermedades futuras. El problema de calado viene cuando el ser humano, debido a su modelo de desarrollo, está haciendo desaparecer la biodiversidad global.

Tal como muestra este gráfico, las causas para la propagación de enfermedades transmitidas de animales a personas tienen que ver con su origen humano: deforestación y cambios en el uso del suelo, actividades industriales, guerras y conflictos bélicos, comercio y transporte…La agricultura industrial ocupa el segundo puesto en este podium de dudoso honor, con nada menos que el 15 % del total de las causas. Y aquí es donde nos queremos detener.

 

Los datos

  • La expansión de la agricultura dependiente del uso de agrotóxicos (pesticidas y fertilizantes) ocasiona efectos adversos al medio ambiente y, en especial, es una de las causas de la pérdida de la biodiversidad.
  • Muchos estudios científicos demuestran que el uso de pesticidas sintéticos perjudica a la biodiversidad y reducen las poblaciones de pájaros, insectos, anfibios y organismos acuáticos.
  • Un estudio europeo realizado en 2017 mostros que los insecticidas tienen un efecto negativo sobe los insectos y se está produciendo un declive de estos animale de magnitud mayúscula.
  • Este no es un fenómeno europeo, los resultados negativos del uso de pesticidas se observa en todos los continentes, con un nivel de perdida de la biodiversidad de los insectos próximo al 80 %.
  • La pérdida de los insectos no sólo es catastrófica para la vida de otros muchos seres vivos que dependen de estas pequeñas formas de vida, también es un desastre para la producción de alimentos.
  • Además, la alarmante reducción del número de abejas y otros polinizadores amenaza la continuidad de la agricultura. Sin abejas, sin polinizadores la producción de frutas y verduras no es posibles. ¿Queremos un futuro sin insectos polinizadores?, ¿Queremos una agricultura donde la polinización se haga a mano?

 

Las causas

A su vez, y muy relacionado con las causas de la propagación de las enfermedades infecciones, se pueden clasificar las cuatro causas principales de la desaparición de los insectos:

  • La pérdida de hábitats, por el cambio de usos del suelo debidos a la agricultura y la urbanización de terrenos.
  • La contaminación, principalmente la debida al uso de pesticidas.
  • Factores biológicos, tales como el aumento de patógenos y la introducción de nuevas especies.
  • El cambio climático.

 

La acción

Ante esto, no nos quedemos de brazos cruzados. Son muchas las cosas que debemos hacer a nivel individual pero sobre todo colectivo para frenar la pérdida de la biodiversidad. Empecemos por algo concreto, sencillo, un pequeño paso que puede dar grandes resultados: firma nuestra Iniciativa Ciudadana Europea ‘Salvemos las abejas’ para exigir a la Unión Europea que elimine los pesticidas de la agricultura.
Salvemos a las abejas porque así salvamos al campesinado, salvamos la biodiversidad y salvamos a la especie humana de actuales y futuras pandemias. ¿Nos apoyas con tu firma?