Si comes una ensalada hecha con con lechuga, tomate, zanahoria, puerro, cebolla y remolacha que provienen de agricultura convencional puedes llegar a ingerir hasta 54 pesticidas de una sentada. Según datos de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), se han encontrado de uno a 25 tóxicos en diferentes verduras que comemos habitualmente. Ante esta situación, te proponemos tres cosas que puedes hacer en tu día a día para evitarlo.

 

 

En el programa nacional de control de residuos de alimentos correspondiente a 2018 y publicado la semana pasada, la AESAN (Asociación Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) analizó un total de 700 pesticidas en 2.711 muestras de diversos alimentos. Según esta muestra, se ha evidenciado la presencia de diferentes tipos de pesticidas en verduras típicas de nuestra ensalada mediterránea. Esta tabla muestra el número de pesticidas identificados que corresponde a cada grupo de alimentos y no a muestras individuales.

VEDURAPESTICIDASPROHIBIDOSEDC (Disruptores endocrinos)
Acelga613
Coliflor211
Espinaca1629
Espárrago110
Lechuga14211
Habas212
Cebolla401
Patata421
Puerro100
Remolacha613
Zanahoria212
Pimiento381215
Brécol1016
Tomate27615
Pepino713

 

Los datos obtenidos, arrojan además algunas conclusiones preocupantes:

  • España desde hace unos años es el país de la UE que más pesticidas consume.
  • Según los endocrinólogos, no existe un umbral de seguridad cuando hablamos de disruptores endocrinos, con lo cual el único valor límite perdimido debería ser cero.
  • Dos de cada 100 alimentos que comimos en 2018 presentaban residuos de plaguicidas por encima de lo que la ley considera como seguros.
  • El grado de incumplimiento de España con el LMR (límite máximo de residuos de plaguicidas permitido legalmente en la UE) fue del 2,1% superior al 1,8% detectado en los alimentos del programa de control del año 2017.
  • España es uno de los países que menor número de muestras de alimentos evalúa. En el programa de control de 2018 la media de alimentos analizados en España fu de 5,6 por cada 100.000 habitantes, mientras la media de toda la UE fue de 17,6.

Ante esta situación, la pregunta es evidente: ¿cómo podemos evitar los tóxicos en nuestra ensalada? Hoy te contamos tres estrategias:

1. Consume productos de proximidad. Hacer la compra en mercados de abastos, en mercados no sedentarios, tiendas locales y grupos de consumo es mucho más sostenible porque reduce de manera drástica el número de emisiones y contribuyen al fortaleciemiento de las redes sociales y económicas locales (no sólo agrarias). Pero además, estos establecimientos ofrecen alimentos de proximidad que tienen un menor impacto ambiental. Su huella de carbono es menor y priorizan formas de envasado como la comida a granel con menos despilfarro de materiales de envases plásticos, lo cual también tienen un impacto positivo en la salud. No olvidemos que los plásticos presentan una mayor incidencia en la salud humana por su omnipresencia en la vida cotidiana y son grandes contenedores de disruptores endocrinos.

2. Consume productos de origen agroecológico. También en tiempos de pandemia es posible consumir alimentos de temporada, de cercanía y de calidad, producidos además sin pesticidas y provenientes de proyectos locales. En tus mercados locales, tiendas de barrio o grupos de consumo puedes abastecerte de alimentos producidos sin tóxicos ni pesticidas y que además garantizan un manejo integrado de agricultura, ganadería y silvicultura.

La agroecología tiene muchos beneficios añadidos: desarrolla técnicas de manejo agrario basadas en la recuperación de la fertilidad de los suelos, el policultivo y las variedades y razas agrarias locales, y en general en la mayor diversidad posible de usos y en la eficiencia en el uso de los recursos locales.

3. Exige a la UE que elimine los pesticidas de la agricultura. La agricultura europea está llegando a un callejón sin salida. Las políticas agrícolas que se orientaron unilateralmente hacia el aumento de los rendimientos mediante el incremento del uso de agroquímicos tóxicos han llevado al ecosistema al borde del colapso. Día tras día, la diversidad biológica que sustenta nuestros sistemas alimentarios está desapareciendo, poniendo en grave peligro el futuro de nuestros alimentos, nuestros medios de subsistencia, nuestra salud y nuestro medio ambiente.
Ante esta situación, como personas que habitamos este continente tenemos mucho que decir. Por esto te invitamos a que firmes esta Iniciativa Ciudadana Europea para exigir a la UE que proteja la biodiversidad, los cultivos y nuestra salud.