Los juguetes de plástico, que los bebés se llevan a la boca con frecuencia, pueden ser una fuente de exposición a sustancias endocrinas activas, según un estudio reciente. Por eso, instamos a la UE a mejorar la normativa sobre seguridad de los juguetes y a mejorar los sistemas de vigilancia de este mercado. A nivel individual, te recomendamos que evites comprar juguetes con elementos plásticos. El planeta y la salud de tu bebé lo agradecerán.

La infancia, en especial los menores de 36 meses, son particularmente vulnerables a la exposición a sustancias químicas, debido a diferencias fisiológicas (por ejemplo, menos capacidad de metabolismo en comparación con los adultos) y diferentes patrones de exposición, como el comportamiento de la mano a la boca. Además, los períodos de desarrollo son momentos susceptibles a algunos compuestos que muestran actividad endocrina. Esto puede explicar la mayor incidencia de ciertas enfermedades, como los trastornos del desarrollo neurológico o los efectos en el tracto reproductivo.

Según un estudio realizado a 18 juguetes vendidos en Francia, nueve de de esos juguetes mostraron una actividad estrogénica significativa y podrían contribuir significativamente a la exposición total a disruptores endocrinos de esta población.

Los juguetes de plástico representan la mayoría de los juguetes comprados en Francia y probablemente, el resto de países de la UE. Sin embargo, solo unos pocos estudios han evaluado los riesgos asociados con las sustancias químicas presentes en los juguetes de plástico y otros objetos infantiles. Estos juguetes a menudo se hacen con mezclas complejas de uno o más polímeros combinados con múltiples aditivos como plastificantes, retardantes de llama, antioxidantes, y se ha demostrado que los plásticos liberan productos químicos como ftalatos o filtros UV que son conocidos disruptores endocrinos.

Los juguetes están regulados en la UE por la Directiva 2009/48/CE, que estipula los análisis de sus posibles riesgos químicos, físicos, mecánicos, eléctricos, de inflamabilidad, higiene y radiactividad a los que deben someterse. En términos de seguridad química, la directiva prohíbe el uso de sustancias ya consideradas como cancerígenas, mutagénicas y reprotóxicas (CMR) en el Reglamento (CE) n º 1272/2008. Sin embargo, aún no prohíbe la presencia de todas las sustancias tóxicas, como los disruptores endocrinos.

Se da el caso de que con algunas sustancias, como los ftalatos, se han dado avances en este sentido. Los ftalatos son un grupo de unas 40 sustancias que se utilizan ampliamente en los juguetes como plastificantes para aumentar su flexibilidad y que en algunos casos se han identificado como disruptores endocrinos según la regulación REACH . Debido a que ocho ftalatos se han clasificado como reprotoxicos 1B, se han prohibido en juguetes u otros artículos que los niños pueden introducir en sus bocas. Sin embargo, muchos de los ftalatos que están sustituyendo a los ya prohibidos presentan actividad endocrina. Además, otros compuestos utilizados en plásticos como el bisfenol A (BPA) también se han identificado recientemente como disruptores endocrinos según la regulación REACH.

En el estudio realizado en Francia, que analizó la actividad endocrina de sustancias liberadas por 18 juguetes destinados a ser introducidos en las bocas por los niños, los autores del estudio concluyen:

1. En dos de las muestras de juguetes analizadas, se identificó el la conocida sustancia BPA como la fuente principal de la actividad estrogénica detectada.

2. La exposición al BPA al chupar estos juguetes podría estar por encima de la ingesta diaria tolerable ( TDI temporal), establecida por la EFSA, lo que muestra que algunos juguetes podrían contribuir significativamente a la exposición total al BPA de bebés e infantes.

3. En siete artículos de juguete se desconocía qué sustanicias ocasionaban la actividad estrogénica del lixiviado.

Asimismo, los resultados de este estudio sugieren que la regulación europea de los disruptores endocrinos es insuficiente para eliminar el riesgo asociado a estas sustancias. Por ello, se debe instar a que la UE mejore la normativa sobre seguridad de los juguetes y la eficacia de las medidas de vigilancia de mercado para impedir que se comercialicen juguetes con disruptores endocrinos y otros tipos de sustancias prohibidas.

A la luz de este estudio y de otras informaciones que venimos recopilando en nuestro blog, una vez más te recomendamos evitar la compra de juguetes con elementos plásticos. Puede parecer algo imposible, pero existen muchas alternativas de madera o tela, por ejemplo, que pueden ser igual de útiles y divertidas para tu bebé. Es lo mejor para el planeta, también para la salud de las y los más pequeños, en un momento en el que hemos visto cómo la salud es lo más importante que tenemos.