El grupo de manzanas puede contener hasta 31 pestididas diferentes. El de pimientos, 33. Y el de uvas de mesa, 41. La lista es larga y estos datos se repiten. Es lo que se desprende del informe ‘Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores’ publicado por Ecologistas en Acción. Un informe que te da información transparente sobre lo que comemos, al tiempo que incluye recomendaciones a la ciudadanía y exigencias a las administraciones públicas para poder comer sin tóxicos.

 

 

Ecologistas en Acción ha presentado el informe ‘Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores’, un estudio que mide la presencia de pesticidas y pesticidas disruptores endocrinos encontrados en productos alimentarios comercializados en el Estado español. No es el primer año que se publica el informe. Tampoco sus datos son nuevos ni reveladores. Pero sí son muy preocupantes. Por tercer año constatamos que la población  está expuesta a un elevado número de plaguicidas a través de la alimentación.

Se han encontrado residuos de plaguicidas en el 34 % de las muestras de alimentos (927 sobre un total de 2.711 muestras). Este porcentaje aumenta hasta el 41,69 % en el caso de las frutas y verduras.

El pimiento y la manzana encabezan la lista de alimentos con más tóxicos, habiéndose encontrado hasta 33 y 31 pesticidas distintos en cada uno de ellos. Aquí tienes la tabla con las diez verduras y frutas más contaminadas:

Así que, como ves, nuestro país es el mayor consumidor de pesticidas de Europa. Así lo avalan los últimos datos publicados por Eurostat correspondientes al año 2017, que vuelven a situarlo como líder europeo con la comercialización de 71.987 toneladas de plaguicidas. Y las frutas y verduras son el grupo donde se han detectado el mayor número de residuos de plaguicidas (118 sustancias diferentes), según los criterios de Pesticide Action Network Europe, 37 de los mismos son disruptores endocrinos.

Se han detectado en total residuos de 37 plaguicidas disruptores endocrinos, 13 de los cuales se tratan de sustancias no autorizadas en la Unión Europea.

Además, tal y como hemos explicamos en este blog, los disruptores endocrinos interfieren la acción natural de las hormonas, alteran el equilibrio y pueden alterar la fisiología a lo largo de la vida de un individuo desde el desarrollo fetal hasta la edad adulta.

Estos contaminantes están asociados con importantes enfermedades que provocan daños a los sistemas reproductivos, tumores en órganos hormono-dependientes, alteraciones en el desarrollo del sistema neurológico, enfermedades metabólicas, trastornos del sistema neuroinmunológico y enfermedades cardiovasculares.

A la luz de los resultados, exigimos a todas las administraciones públicas que prohíban estos pesticidas y protejan nuestro derecho a la salud. ¿Cómo? con estas tres medidas:

  1. Aplicar la normativa. Que las administraciones públicas prohíban cuanto antes los plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino, tal como establece el Reglamento 1107/2009 de plaguicidas.
  2. Transformar el sistema agrario industrializado dependiente de pesticidas a un sistema agroecológico.
  3. Facilitar la producción, distribución y acceso a productos libres de pesticidas y de origen agroecológico.

Además, de manera individual puedes llevar a cabo alunas medidas para evitar que estos pesticidas entren en tu dieta:  consumir fruta y verdura a diario, elegir alimentos sin plaguicidas, locales y de temporada; elegir los alimentos con menos plaguicidas; lavar y pelar la fruta y la verdura; alimentar a los bebés con productos naturales sin plaguicidas. Si esto no es posible, es preferible no utilizar frutas y verduras provenientes de la agricultura industrial y optar por productos infantiles procesados.

Puedes encontrar toda la información sobre el informe en esta noticia de la página web de Ecologistas en Acción.